En este proyecto, los estudiantes de Farmacia de la Universidad San Jorge de Zaragoza dejan por un momento los laboratorios y las fórmulas para mirar la realidad a través del objetivo, convirtiéndose en narradores visuales del derecho a la salud, la pobreza farmacéutica, la donación apropiada de medicamentos y la cooperación internacional (ODS 3 y 4).
Este proyecto aplica la metodología de la fotografía participativa (Fotovoz) con lestos estudiantes. A través de un proceso práctico y reflexivo vinculado a la salud comunitaria y los ODS 3 y 4 (con el proyecto de Botiquines Solidarios en República Dominicana como referencia), el grupo trabaja con un objetivo claro: la creación de un producto visual final en forma de folleto de sensibilización.
El proyecto se desarrolló en dos sesiones intensivas donde la cámara fue la herramienta para investigar y crear.
Entrenamos la mirada: Aprendimos a «leer» imágenes, a ir más allá de lo obvio y a desmontar los prejuicios visuales que solemos tener sobre la salud y la cooperación.
Debatimos con imágenes: Usando fotocartas, los estudiantes analizaron en grupo los grandes retos del proyecto: el derecho a la salud, la pobreza farmacéutica, la donación responsable y el proyecto de Botiquines Solidarios en República Dominicana.
Salimos a fotografiar: Tras una gymkana rápida de observación, los grupos salieron a capturar imágenes reales bajo consignas creativas («Detrás de este frasco hay una historia de cuidado», «Donar no es deshacerse»).
Pusimos voz a las fotos: Cada grupo eligió sus mejores capturas y redactó los textos y reflexiones que acompañan a cada imagen.
La finalidad de este producto final es doble. Por un lado, consigue que los futuros farmacéuticos conecten con el lado más humano y ético de su profesión, transformando conceptos teóricos en realidades visuales. Por otro, el folleto se convierte en una herramienta real de educación para el desarrollo, lista para salir del aula y concienciar a la comunidad sobre el derecho a la salud y la solidaridad farmacéutica.